Un “japonés” en Manresa

Gracias a uno de mis últimos vídeo-reportajes, pude descubrir en Manresa algo realmente sorprendente, la presencia de un guerrero japonés en uno de los mosaicos de la famosa cueva de San Ignacio de Loyola. Junto a Álvaro de Córdoba, Juan de Austria y el marqués de Villapuente, encontramos a un personaje que parece denominarse Justo Ukandono, con peinado nipón y una katana que sobresale a partir de su cintura. ¿Pero qué hace un japonés en una capilla?

Para encontrar la respuesta hemos de remontamos al siglo XVI, cuando los jesuitas llegaron a Japón. Ukon Takayama (nombre correcto de nuestro protagonista) estuvo bajo las órdenes de los shogun Obunaga y Hideyoshi y fue considerado uno de los nobles más comprometidos con el imperio japonés. Ukon se entregó al cristianismo y fue bautizado a los 12 años, comprometiéndose con la fe cristina por convicción.

Gracias al apoyo de otros señores feudales logró permanecer en su país, a pesar de no contar con la simpatía de los shogun. Con 62 años tuvo que abandonar Japón, junto con otros 300 cristianos, y dirigirse a las Filipinas españolas para poder desarrollar su fe con libertad y sin represión. A los pocos meses murió en Manila de una enfermedad.

De Justo Ukondono, Ukon Takayama y de Hikogoro Shigetomo (todos la misma persona) se ha escrito mucho y resulta sencillo encontrar en la red información y biografía. Una excelente oportunidad para descubrir esta historia apasionante.

Ukon coincidió en el tiempo con San Ignacio de Loyola, personaje a quien se le dedica el santuario de Manresa y objeto del reportaje de La Vanguardia que también recogimos en vídeo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *