No hablan de ello

banderaHan pasado ya tres años y los japoneses no hablan de ello. Por más que lo intentas no es algo que les resulte demasiado cómodo. A pesar de tus insistentes preguntas te dicen lo justo para satisfacer tu interés y salir así del paso. Pero no hay mucho más que rascar. A su carácter introvertido y reservado se le añade la experiencia traumática de haber vivido en primerísima persona, no sólo el intenso terremoto si no lo de después: de haber sido testigos de cómo unas enormes olas barrían toda la costa oriental de su país. Pongámonos en su piel e imaginémonos cómo debe ser la sensación de ver por televisión cómo un gigantesco tsunami está a punto de llegar, cómo impacta y cómo se lleva por delante casi medio millón de hogares, centenares de miles de vehículos y miles de vidas humanas… ¡en directo!

Los japoneses raramente exteriorizan sus sentimientos, con lo que oírles relatar con todo lujo de detalles lo que ocurrió aquel 11M es algo bastante extraordinario. Pero aún hay algo más reservado si cabe, el incidente de Fukushima. La crisis nuclear es algo que apenas se pronuncia y tampoco saben muy bien qué responderte ni qué futuro le depara a este tema.

Semejanzas entre la información del 11M español y el 11M japonés

Tengo entendido que, por lo que se refiere al altercado nuclear, los japoneses no recibieron toda la información que debieron durante las horas inmediatas. Ya entonces, muchos japoneses recibieron las primeras informaciones al respecto después de recibir la llamada o el mensaje de otros compatriotas instalados en el extranjero, quienes se informaban de lo que sucedía en su país gracias a los medios locales. Quizás como en España, durante el 11M pero de 2004, los japoneses tuvieron que acudir a los medios de comunicación internacionales para saber qué pasaba exactamente en su casa. Quizás el tema era de suma importancia como para dar algún tipo de información errónea, o sencillamente se trataba de un asunto muy polémico. Fuera como fuese, los japoneses no hablan.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *