Goku como nombre de pila

En estos días de caluroso agosto, cuando las noticias van escasas y cualquier hecho noticiable se vende sólo, hemos conocido la gesta de un padre de Barcelona en ponerle Goku, como nombre, a su hijo recién nacido.

Su admiración, que no fanatismo, por la serie de animación llevó a Juan Carlos a proponerle a su mujer llamar así a su primer hijo. Tras valorar los pro y los contra de la iniciativa, decidieron inscribir a su retoño con el popular nombre de este personaje de ficción. Goku superó el trámite en el hospital, en el registro e incluso en la Iglesia, pero donde realmente tuvieron problemas de aceptación fue en Facebook. La red social ponía en duda que el nombre fuera real y solicitó a los padres documentación que acreditara que, en efecto, el niño se llamara así.

El 17 de julio nació en España el primer niño con el nombre de Goku y quien sabe si se trata del primero de una nueva moda de nombres de series de televisión. Con mucha probabilidad, en Japón no encontrariamos a nadie que oficialmente se llamara así, ya que -aunque lo parezca- no se trata de un nombre tradicional japonés, sino chino. En realidad, la serie de Dragon Ball cuenta una leyenda de origen chino. De hecho, podríamos encontrar muchos chinos apellidadas como Goku y Gohan: Son.

Tiempo atrás escribí una entrada en este blog tratando el significado de algunos de los nombres que ideó Akira Toriyama para sus personajes de animación. Recordemos que Goku, en realidad se llamaba Kakarotto, una deformación del inglés, carrot.

 

Book Off

book-offEl mercado de segunda mano es un sector de negocio muy recomendable en Japón. Son muchas las tiendas que se dedican a la venta de productos usados a precios realmente excepcionales, son los “treasure shop”.

Pero hoy quiero hablaros de la cadena de librerías Book Off. Con el propósito de “reciclar” la gran cantidad de libros que se consumen en Japón, esta cadena hace de intermediaria y ofrece a su numerosa clientela libros, mangas, video-juegos, CD’s, DVD’s… a precios realmente increíbles. Un buen ejemplo de estos precios son las colecciones de manga que se vendían años atrás y que hoy son verdaderos tesoros para frikis extranjeros como yo. Poder hacer una colección entera de Dragon Ball por solo 70 céntimos de euro (100 yenes) cada ejemplar es un auténtico regalo.

La mentalidad por conservar las cosas facilitan el buen estado de la mayoría de los ejemplares que encontramos. Diariamente se venden miles de libros de segunda mano, dando una nueva oportunidad a todos estos contenedores de cultura y tradición.

Japón cuenta con un millar de tiendas repartidas por las principales zonas del país.

¡Kame hame ha!

dragonballPara muchos de nosotros Dragon Ball marcó toda una época. Vivimos las aventuras de Son Goku y sus amigos como si fueran nuestras y sufríamos como propias las larguísimas batallas que mantenían contra los malos-malísimos. El mágico mundo que nos ofreció Akira Toriyama nos fascinó de tal modo que aún hoy recordamos con añoranza aquellas tardes de bocadillo, sofá y tele.

Este año se conmemoran los treinta años de la creación del cómic que sirvió de inspiración del exitoso anime. Una serie que ha marcado a toda una generación en prácticamente todo el mundo. Tal efeméride puede servirnos de excusa para repasar pequeños secretos que se esconden tras los fascinantes dibujos de Toriyama san.

Casi todos los nombres de la serie guardan algún significado en japonés o incluso en inglés. Veamos algunos de ellos:

Son Gohan. Significa arroz. Además, como os imaginaréis, “gohan” es una palabra muy utilizada en Japón para designar el arroz que comemos. Aunque hay que diferenciarlo del arroz crudo que recibe el nombre de “kome”.

Bulma. Nombre que recibía determinada ropa interior femenina del siglo pasado. También hay que tener en cuenta que los nombres de sus hijos, Trunks y Bra, significan calzoncillos y sujetador en inglés.

Vegeta. Deriva de la adaptación japonesa de la palabra “vegetal”.

Chichi. Significa nada más ni nada menos que “pecho” o “pezón”.

Freezer. Adaptación japonesa de la palabra “frigorífico”.

Si juntamos los nombres de los personajes Biddi, Badibi y Boo, nos aparece la palabra mágica con la que Mary Poppins cantaba en la película. ¿Os acordáis?

Otro elemento interesante del mundo Dragon Ball es la presencia de las tortugas, y ello no ocurre en vano. En la versión original de la serie aún es mucho más exagerado, ya que este animal constata su importancia en el día a día de la obra. ¿Os acordáis del Kamehameha? Pues significaría algo así como “la gran ola de la corriente Tortuga”. ¿O del Kame House? La casa de Mutenroshi… O simplemente del símbolo que Son Goku y sus compañeros lucían en el pecho… Es el kanji de la tortuga.

Aunque Dragon Ball es indiscustiblemente japonés, el anime está inspirado en una antigua leyenda china que protagoniza un personaje que vuela en una nube.

Música de película

jukeboxSeguramente todos habremos visto algún jukebox en el cine. Reproductores de música que echando una moneda permitían escuchar canciones de una basta colección. Fueron muy populares durante los años 60 y 70 en establecimientos comerciales tipo bares y restaurantes. Los nuevos soportes sonoros contribuyeron a su progresiva desaparición y, desde entonces, han pasado a ser patrimonio exclusivo de nostálgicas películas cinematográficas.

Sorprendentemente encontré una de estas rockolas en una cafetería bastante retro en Gora, cerca de Hakone, mientras regresábamos de una breve estancia en un onsen. Tras el interés que mostré cuando la vi, la generosa propietaria no dudó en ponerla en marcha para que disfrutáramos de su funcionamiento. ¡Un jukebox de más de 60 años! ¿Os imagináis su rodaje? Miles de horas reproduciendo música de antiguos discos de vinilo…

La máquina, de un metro de altura aproximadamente, proporciona una selección de temas a través de una botonera que, mediante una combinación de letras y números, permite elegir una canción específica entre la lista de discos que se muestra a través del cristal.

La señora nos comentó que su reparación es bastante sencilla, motivo por el que ha subsistido hasta la actualidad.

Por cierto, a quien le haya gustado la música que se escucha es Yesterday Once More de Carpenters.

 

 

Retro-costoso

maquinitas¿Os acordáis de aquellas “maquinitas” con las que echábamos tantas partidas? ¡¿Aquellas cositas negras con las que debíamos sortear obstáculos que aparecían sobre de un fondo fijo de color…?! Unos videojuegos que ahora no entretendrían a nadie debido a la gran variedad de posibilidades que están a nuestro alcance: consolas, móviles, simuladores…. Pues ahora, más de 25 años después, se venden en tiendas especializadas como auténticas reliquias de la tecnología y, como buen “fósil,” a precios muy por encima de lo que costaron en su momento. Se han convertido en un producto retro y, por lo tanto, objeto de deseo de aquellos nostálgicos que un día lo disfrutaron.Sin buscarlo he encontrado una tienda de videojuegos antiguos en Akihabara (¡dónde sino!), meca inequívoca del mundo friki. Me ha sorprendido el precio de las “maquinitas”, ya que por el importe de alguna de ellas puedes comprar una vídeo-consola de penúltima generación. Alguna valorada en más de 12.000 yenes, unos 90 euros al cambio de hoy.

El paso del tiempo ha hecho revalorizar algo por lo que hoy ningún niño perdería ni cinco minutos.