Bellas durmientes

depieVer a un japonés dormido en el tren, en la cafetería o incluso en la oficina no es nada raro. Los nipones tienen una facilidad para relajarse y emprender el sueño difícil de creer. Bien sea por su intenso horario laboral o por su naturaleza, verlos dormir es algo muy habitual.

Independientemente del horario, en todas las cafeterías es fácil encontrar un japonés echando una cabezadita. Algunos de manera disimulada, sujetándose la cabeza mientras simulan que leen; otros, sin ningún reparo, posándose sobre sus brazos y manos dejándose llevar por la seducción de Morfeo. ¡Nadie se resiste!

En los trenes, el somnoliento movimiento tan característico, lleva a muchos a inclinar la cabeza hacia delante con el propósito de dormir; eso sí, con la astuta habilidad de despertarse en el momento oportuno para bajare del tren en la estación de destino, como si con un GPS fueran equipados de serie.

El caso es que hoy he sido testigo de una situación que me ha dado para reflexionar mucho. Ver a un chico dormirse de pie, junto a la puerta del tren y despertándose a ritmo de cabezazos contra la puerta del vagón. Lo más excepcional: sin perder el equilibrio y sin que apenas le flaqueen las piernas ni las rodillas. Realmente increible. No sé por qué, pero este joven no era la primera vez que se dormía así.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *